Emilio Espínola, CEO de Altea Holding: de hacer planos a liderar un grupo inmobiliario
El fundador de Altea Holding repasó el camino que llevó a la compañía desde una pequeña constructora iniciada en 2013 hasta convertirse en un grupo inmobiliario integrado, con proyectos de gran escala y una estrategia enfocada en generar valor a largo plazo.
La historia de Altea Holding comenzó mucho antes de la creación formal de la empresa. En 2010, mientras estudiaba Arquitectura, Emilio Espínola empezó a trabajar en el rubro inmobiliario realizando renders, visualizaciones y gestiones municipales.
“Fue un comienzo bien desde abajo”, recordó.
Su primera experiencia laboral le permitió comprender desde adentro la dinámica del sector inmobiliario y definir el rumbo que quería seguir. La visión a largo plazo siempre fue construir una estructura capaz de integrar distintas etapas del negocio.
Tres años después, en 2013, nació la constructora que daría origen al grupo empresarial.
El desafío de construir una empresa desde cero
Los primeros años estuvieron marcados por aprendizajes, ajustes y decisiones difíciles. La sostenibilidad del camino y la capacidad de adaptación fueron fundamentales para consolidar el proyecto.
Espínola recuerda que hubo etapas en las que tuvo que continuar prácticamente solo y comenzar nuevamente a construir una estructura de clientes y colaboradores.
El crecimiento llegó de manera progresiva. La empresa comenzó desarrollando viviendas y dúplex para luego avanzar hacia edificios residenciales, ampliando progresivamente la escala de cada emprendimiento.
Para el empresario, esa evolución permitió adquirir experiencia no solamente en construcción, sino también en desarrollo inmobiliario, gestión, comercialización y administración.
De constructora a holding inmobiliario
Uno de los principales cambios en la evolución de la compañía fue pasar de una empresa constructora tradicional a una estructura empresarial integrada.
Actualmente Altea Holding reúne distintas unidades especializadas en áreas complementarias del negocio inmobiliario, permitiendo administrar cada proyecto desde una perspectiva integral.
- Altanova, enfocada en construcción.
- Altea Desarrollos, dedicada a proyectos inmobiliarios.
- Admirem, especializada en administración de propiedades.
Según Espínola, esta estructura permite controlar todas las etapas del negocio, desde la búsqueda del terreno y el diseño arquitectónico hasta la construcción, comercialización y administración posterior.
El objetivo es lograr mayor eficiencia, coordinación y control sobre cada proyecto.
Desarrollar como inversionistas
Uno de los pilares de la filosofía de Altea es desarrollar proyectos bajo una mirada de largo plazo.
La compañía mantiene participación en sus propios proyectos y analiza cada desarrollo considerando no solamente su comercialización inicial, sino también el comportamiento futuro de la inversión.
Espínola explica que buscan generar productos inmobiliarios capaces de conservar y aumentar su valor con el tiempo, considerando factores como ubicación, arquitectura, espacios comunes y experiencia del usuario.
Arquitectura y valor inmobiliario
Para Espínola, la arquitectura es uno de los principales diferenciales de la compañía.
Aunque actualmente existe una estructura empresarial más amplia, sostiene que sigue involucrado en los proyectos desde su rol de gerente de proyectos.
La apuesta está centrada en diseños atemporales y productos capaces de mantener su competitividad futura.
La compañía también trabaja en el desarrollo de amenities y espacios comunes concebidos para mejorar la experiencia cotidiana de los residentes.
Profesionalización y cultura empresarial
El crecimiento de Altea Holding implicó también una transformación interna.
Pasó de ser una organización pequeña, donde prácticamente todas las decisiones dependían del fundador, a una empresa con mayor estructura, procesos internos y responsabilidades distribuidas.
Para Espínola, uno de los grandes desafíos del crecimiento empresarial consiste en transmitir la cultura, la misión y la visión de la organización a medida que aumenta el equipo.
Actualmente, tanto la constructora como la desarrolladora cuentan con sistemas y procesos que permiten acompañar el crecimiento de sus operaciones y de sus proyectos.
El potencial del mercado inmobiliario paraguayo
Espínola considera que Paraguay atraviesa una etapa de expansión inmobiliaria impulsada por el crecimiento económico, una población joven y la llegada de nuevos inversionistas.
Desde su perspectiva, todavía existen oportunidades importantes para desarrollar nuevos productos inmobiliarios en distintos segmentos y ubicaciones.
El desafío para las empresas del sector consiste en identificar correctamente la demanda y generar productos que respondan a las necesidades reales del mercado.
“Hay que elegir bien la escalera”
Al mirar hacia atrás, Espínola destaca que el crecimiento empresarial requiere claridad sobre el objetivo y, principalmente, constancia para avanzar.
Su experiencia comenzó realizando trabajos pequeños e independientes y posteriormente evolucionó hacia proyectos inmobiliarios de mayor escala.
Para el fundador de Altea, muchas personas pasan años subiendo una escalera sin detenerse a analizar si están avanzando en la dirección correcta.
Su propia historia comenzó con planos, gestiones municipales y pequeños trabajos independientes, para luego transformarse progresivamente en una estructura empresarial integrada.
Autor: Btenia Samaniego
Fuente: Diario 5 Días